Emplazado en la plataforma de acera,
distinguido sólo del espacio peatonal por una
diferente coloración de los adoquines. (Hay
hasta tres colores diferentes en el acerado).
Cuenta con señalización
vertical y horizontal. Su anchura es de 1’50.
Defectos más
evidentes
En esta zona la ocupación
del carril-bici por parte de peatones y terrazas
de bares es muy alta. Esto da lugar a que esté
constantemente obstruido. A menudo los peatones
encuentran que el mejor sitio para pasar es el carril-bici.
Incluso los bancos
de la calle están muy mal ubicados, pues
cuando alguien se sienta en ellos, sus pies han
de estar necesariamente dentro del carril-bici (!).
Los comienzos y
final del carril-bici no están bien conectados.
Las entradas y salidas hay que efectuarlas en sentido
perpendicular a la dirección del desplazamiento.
En las intersecciones
con calles (que se hacen junto a pasos de cebra),
es frecuente que haya coches aparcados justo delante
de la "boca del carril-bici".
Por todas estas
causas, la circulación de los ciclistas por
el carril es muy lenta y dificultosa y no es raro
que utilicen la calzada. En esta avda. por la estrechez
de la calzada y por los frecuentes coches en doble
fila, la velocidad de los automóviles no
suele ser peligrosa para los ciclistas.
Fotos
Este carril está plagado de dificultades,
como se puede ver
Los coches aparcan en las intersecciones del carril
con la calzada
Aquí se estrecha aún más el
carril en la conexión con avda. Libia
Se instalaron unos protectores para que los coches
no aparcaran.