Encuentro
de librepensadores
Por
Mª Dolores Fernández
Córdoba 7 de diciembre de 2005
1er ACCESIT en el Concurso de Microrrelatos - 2005
Una
mujer gitana va andando descuidada por el carril bici de la avenida.
Es de estas mujeres mayores que suelen vestir con un delantal multiusos
y zapatillas de estar por casa para salir a la calle. Un encaje
del delantal, reducto de los volantes que añora se le ha
enganchado en el pedal de un ciclista joven que la esquivaba. Ambos
han caído al suelo. Al levantarse, ella lo maldice a voz
en grito mientras el joven se cerciora del estado de su bici “Ojalá
te toque llorar”. El joven bicicletero la mira con extrañeza
y sin querer discusiones sigue su camino.
Es
de esos treintañeros que van entre los coches volando sobre
sus dos ruedas para fastidio de los que vamos al volante, desafiando
el frío, los años y el sistema de consumo americanizado.
Delgado, con su camiseta decolorada y apuntado a todas las causas
nobles incluido el deporte y la liga antitabaco, cree que siempre
podrá seguir siendo así si la bicicleta no lo abandona.
A
lo lejos se ve a dos monjas que también dificultan el paso
del carril a la altura de un semáforo. Son monjas de convento
de talla 1´50. Las seleccionan pequeñas para que quepan
en los pocos conventos que ya quedan o tal vez se adaptan como cocodrilos
y solo crecen de acuerdo al reducido espacio de sus vidas. La más
joven lo mira con unos grandes ojos negros y se abalanza sobre él
y lo golpea con una huchita de Caritas.
Volver
a Literalia
|