En este Día del
Consumidor queremos llamar la atención sobre la importancia
que tienen nuestras decisiones de consumo por sus efectos sobre
la salud, medio ambiente y entorno social.
Con nuestro consumo diario podemos
cambiar los sistemas de producción para que nos garanticen
una vida sana en un entorno saludable y sostenible.
Por todo ello queremos sensibilizar
a los ciudadanos-as hacia un actitud crítica y responsable
que influya en las diferentes administraciones y sectores productivos.
Nos corresponde un papel como consumidores, pero también
como ciudadanos, Además de tomar decisiones como consumidores
debemos presionar para que sean escuchadas nuestras decisiones como
ciudadanos. No queremos sectores del mercado para consumidores responsables,
queremos cambiar el modelo general.
Para que otro consumo sea posible
un menor consumo es necesario. Los habitantes de Europa Occidental
y América del Norte siendo una minoría dentro de la
población mundial consumimos la mayor parte de los recursos
naturales
Creemos que es posible:
Un consumo ecológico que garantice
la seguridad alimentaria, unas técnicas de producción
agrícola y ganadera sostenibles para el medio ambiente y
una mejor calidad de vida en el mundo rural.
Un mayor uso de medios de transporte
sostenible. La movilidad a pie, en bicicleta o en transporte público,
convierten nuestras ciudades en espacios más habitables,
humanos, democráticos y con más calidad de vida. Las
ciudades no pueden sucumbir a las demandas ilimitadas del coche,
serían fagocitadas por éste.
Apostar por fuentes energéticas
renovables y no contaminantes, a la vez que reducimos el consumo
global de energía y recursos. Desarrollar una nueva cultura
del agua, que apoye una gestión eficaz de los recursos existentes
y no su sobreexplotación, lo que implica eliminar prácticas
agrícolas, industriales, turísticas y de ocio insostenibles.
Un consumo responsable y solidario,
que incluya una reflexión sobre el uso crítico del
dinero y de nuestros ahorros: planes de pensiones, acciones de las
multinacionales que empobrecen y esclavizan al Sur. Otro ahorro
también es posible, para ello movilizar a los sectores sociales
para la creación de una banca social, ecológica y
solidaria.
El consumo nos puede hacer cómplices o críticos de
este sistema que contamina, mata, empobrece, esclaviza y margina
a la mayoría de la población.
Dime qué consumes y te diré quien eres.
Un consumo justo y solidario que Dignifique
a la Tierra y al Medio Ambiente, a los/as Campesinos/as, a los/as
Trabajadores/as , a las Organizaciones colaboradoras y a los/as
Consumidores/as.
Plataforma Carril-Bici
de Córdoba
Marzo-2003
|