El tráfico motorizado es el
primer problema ambiental de las grandes ciudades. La inmensa mayoría
de las emisiones contaminantes del aire urbano salen de los tubos
de escape de los vehículos motorizados. Es también
el responsable del 80% de la contaminación acústica
en las ciudades. El 71,9% de los habitantes de Córdoba, percibe
el ruido como su principal problema ambiental.
Además el tráfico demanda
cada vez más espacio, exigiendo que la planificación
de la ciudad se haga en torno al automóvil. Las calles dejan
de ser espacios para la ciudadanía y pasan a ser puros viales
para los coches. Dándose la paradoja de que ocupando más
del 75% del espacio urbano, sólo resuelve el 35% del de la
movilidad total de la ciudad.
La apuesta por la movilidad sostenible,
es decir por los medios de transporte más eficientes y de
mayor rentabilidad social (transporte público, desplazamiento
peatonal y bicicleta) no debe enmarcarse únicamente dentro
de las política de mejora de la calidad del medio ambiente
urbano.
Las inversiones ingentes que representan
la creación de enormes y costosas infraestructuras para el
transporte privado motorizado, que rápidamente quedan saturadas,
o de líneas de tren de alta velocidad que sólo pueden
usarse por una minoría, suponen que para educación,
sanidad, cooperación, protección social y cultura
la administración deje sólo las propinillas. De forma
que el fomento de la movilidad sostenible se enmarca dentro de políticas
progresistas que inciden en dedicar más recursos a aquellos
sectores más ligados al estado de bienestar.
Plataforma Carril-Bici
de Córdoba
Marzo-2004
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